Primera persona

De Con textos

La primera persona es uno de los tres campos de referencia mediante los que los hablantes organizamos la realidad: mediante las formas que expresan la primera persona el hablante se señala a sí mismo. La primera persona se expresa mediante las siguientes formas lingüísticas:

  • los pronombres personales: yo, nosotros/-as.
  • los posesivos (pronombres y determinativos): mi, mis; nuestro/-a, nuestros/-as.
  • los demostrativos (pronombres y determinativos): este/-a, estos/-as; ese/-a, esos/-as; aquel/-lla, aquellos/-as.
  • las terminaciones de primera persona de los verbos.

Hay que tener en cuenta que a veces los hablantes evitan señalarse a sí mismos y usan la tercera persona:

Yo no puedo hacerlo / Un servidor no puede hacerlo
Hay días en que me da pereza levantarme / Hay días en que a uno le da pereza levantarse.

Además, hay que tener en cuenta los diferentes significados que puede tener la primera persona del plural:

  • Plural mayestático: Modo de hacer referencia al emisor en escritos de altas jerarquías civiles y eclesiásticas.
  • Plural de modestia: se evita el "yo" para difuminarse en un plural ficticio: "nosotros creemos", en lugar de "yo creo". "En nuestra opinión" en lugar de "en mi opinión". Se usa en artículos de prensa firmados, en ensayos, en libros didácticos, en la divulgación científica...
  • Plural inclusivo: el hablante incluye al destinatario (yo + tú; yo + vosotros).
  • Plural exclusivo: el hablante se incluye en un colectivo social (el conjunto de los humanos, un grupo de edad, un grupo profesional, político, social, etc., y queda excluido el destinatario (yo + ellos).


Ejemplos de uso de "nosotros"


Texto 1

Palacio de la Zarzuela. Madrid, 11 de marzo de 2004

La barbarie terrorista ha sumido hoy a España en el más profundo dolor, repulsa e indignación.

Hombres, mujeres y niños, ciudadanos libres de todas las edades y ocupaciones, incluso de otros países, que se acercaban a sus destinos, escuelas y trabajos, se han encontrado brutalmente confrontados con la muerte y el sufrimiento.

Un escenario de pesadilla se ha apoderado de todos los hogares españoles para mostrar la cara más cruel y asesina del terrorismo.

En estos trágicos momentos, quiero hacer llegar a las familias de las víctimas mi más profundo afecto y el de toda Mi Familia. Con todos querría fundirme en un abrazo cargado de consuelo y tristeza.

Siempre estaremos con vosotros, con todos aquellos que sufren las consecuencias de una locura macabra sin justificación posible. Estos repugnantes atentados sólo merecen la más enérgica y absoluta condena.

También me dirijo a los heridos y a sus familias, para expresarles nuestro calor, nuestra cercanía y nuestro deseo de pronta recuperación.

Vuestro Rey sufre con todos vosotros, comparte vuestra indignación, y confía en la fortaleza y eficacia del Estado de Derecho para que tan viles y cobardes asesinos caigan en manos de la Justicia, y cumplan en prisión todas las penas que los Tribunales les impongan. Habrán de dar cuenta de sus crímenes, de forma irremisible.

Los servicios públicos y los ciudadanos de Madrid, siempre generosos, se han crecido en la tragedia para mostrar su entrega solidaria, su esfuerzo y colaboración.

Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad no cesan en su labor en defensa de nuestras libertades.

La España de buen corazón ha vibrado una vez más ofreciendo su ayuda material y apoyo moral.

A todos, nuestro agradecimiento más profundo.

El desaliento no está hecho para los españoles.

Somos un gran país, que ha demostrado con creces su capacidad para superar retos y dificultades. Un país que bien sabe que, frente a la sinrazón y la barbarie, sólo cabe la unidad, la firmeza y la serenidad.

Unidad, firmeza y serenidad en la lucha contra el terrorismo, con todos los instrumentos que nos proporciona el Estado de Derecho, redoblando nuestros esfuerzos conjuntos para terminar con esta lacra, contando con la acción policial, la labor de la justicia y la cooperación internacional.

Unidad, firmeza y serenidad por encima de las legítimas diferencias de opinión, en torno a la más firme voluntad de convivencia pacífica y democrática, que garantiza nuestra Constitución, expresión soberana del pueblo español.

En estas horas de inmenso dolor, los españoles estamos llamados, más que nunca, a reafirmar nuestra determinación de acabar con la violencia terrorista.

Que no haya duda. El terrorismo nunca conseguirá sus objetivos. No conseguirá doblegar nuestra fe en la democracia, ni nuestra confianza en el futuro de España.


Texto 2

Ellos creían que nos habíamos cansado de protestas y que les habíamos dejado libres para seguir en su alucinada carrera hacia la guerra. Se equivocaron. Nosotros, los que hoy nos estamos manifestando, aquí y en todo el mundo, somos como aquella pequeña mosca que obstinadamente vuelve una y otra vez a clavar su aguijón en las partes sensibles de la bestia. Somos, en palabras populares, claras y rotundas para que mejor se entiendan, la mosca cojonera del poder. De un comunicado contra la guerra de Irak leído por José Saramago 15-03-2003


Texto 3

En el planeta en que vivimos ya no existen pueblos aislados. Las comunicaciones telefónicas vía satélite, los vuelos a reacción, la transmisión inmediata de información y de imágenes nos permiten afirmar que somos parte de una misma tribu, que participamos en un gran mercado mundial. Y sin embargo no siempre ha sido así. hasta el siglo XIV, por lo menos, en nuestro planeta existían grupos humanos totalmente aislados unos de otros. océanos y desiertos constituían barreras infranqueables y no existían medios técnicos para superarlos, ni curiosidad para hacerlo. a veces las tradiciones impedían que los más arriesgados se lanzaran a la aventura. Vamos a intentar seguir la prodigiosa aventura de la expansión europea. De todos estos universos cerrados que se desconocían entre sí, el mundo europeo occidental fue el primero en entrar en contacto con los otros mundos en un proceso que se inició a finales de la Edad Media. Este progresivo acercamiento le llevó, en el siglo XVI, al conocimiento y conquista de todo un continente inesperado, América, y a la penetración en el mundo asiático; en el XVII, al control y explotación colonial de Asia y delas archipiélagos del Sureste. A finales del siglo XVIII, los europeos llegaron al quinto continente, Australia y Nueva Zelanda, y se repartieron el más viejo continente, África, entre las grandes y pequeñas potencias europeas, en el siglo XIX.


Texto 4

¿Cuándo deben los ciudadanos ejercer el derecho al voto? ¿Deben seguir votando a partir de los 18 años? ¿Y por qué no desde los 13, o los 15, o al menos desde los 16, edad legalmente apta aun -no se olvide- para ingresar en una cárcel de adultos? Partamos de que el sufragio universal es una conquista democrática irreversible y dediquémonos solamente a establecer los confines razonables de ese universo de votantes. ¿Es hoy la frontera de los 18 años un límite sólido que justifique dejar fuera de la participación política esencial en una democracia a los menores de esa edad, a todos los menores de esa edad? (Bonifacio de la Cuadra: La ampliación del voto juvenil)

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