La venganza
Pues señor….Un joven llamado Bonifacio no tenÃa amigos, no hablaba con nadie ni con su propia familia.
Al dÃa siguiente Bonifacio al medio dÃa estaba todavÃa durmiendo.
El mensajero del pueblo llego a su casa y llamó a la puerta. Bonifacio fue a abrir. El mensajero le dijo:
-¿Es usted Bonifacio?
-SÃ, ¿tiene algún mensaje para mÃ? -preguntó Bonifacio.
-Tiene un mensaje del rey Juan Carlos -respondió el mensajero.
-Para mÃ, creo que se está equivocando -dijo Bonifacio.
-No, no me estoy equivocando. El rey quisiera hablar con usted -respondió el mensajero-Y que se ponga en marcha ya.
-¿Conmigo? ¿No te ha  traÃdo una carta ni dada, cara a cara?-pregunto Bonifacio.
-Y que se ponga en camino ya.-Le respondió el mensajero.
- Bien me pondré en camino ya. Gracias por el mensaje.-dijo Bonifacio.
Bonifacio todo el preocupado, fue a prepararse la maleta.
Después se puso en marcha hacia el castillo del rey.
Al llegar al castillo se arrodillo ante el, y le dijo.
-No Bonifacio. No de arrodille.-dijo el rey
El se levanto y le dijo.
-Alteza ¿para que me quiere usted? pregunto Bonifacio.
- Le querÃa proponer una venganza.-respondió el rey.
-¿Yo pero?…-respondió Bonifacio.
-Pero nada, tú puedes Bonifacio. Te daré todo lo que tú quieras.-dijo el rey.
- Bueno si es asÃ, lo are .respondió Bonifacio.
Antes de irme te tengo que decir unas prohibiciones. Dijo el rey.
-Vale.-respondió Bonifacio.
-No puedes hablar con ningún viejo, ni que te den de comer. Dijo el rey.
-Vale are todo lo que usted me diga .dijo el rey.
-Tienes que hit a este castillo, esta en Marbella (lo engaño Castillo de mas)-respondió el rey.
-Bien.-dijo Bonifacio
Al llegar al castillo se pasar por Andrius Llans el presunto hijo del quien se querÃa vengar.
Toco a la puerta, y abrió el prÃncipe Don Yock.
Y el joven muy nervioso por si no superaba la prueba.
Bonifacio intentaba engañara Don Yonk.
El joven lo engañó, fue al castillo del rey Juan Carlos, y le dio todo lo que quiérase. Se caso con una chica llamada Rebeca, fueron muy felices y tuvieron tres hijos lla mados Juan, Pepito y Antonio.
29 de March de 2007 - Posted in Cuentos, Aroa | Sin comentarios »



